Rodrigo Salinas : Jugando a que trabajo

Entrevista K.B. Olivos / Figura en plasticina: Carolina Cue

RODRIGO SALINAS ES EL TIPO DE AMIGO QUE TODOS DEBERÍAMOS TENER. LEJOS DE CULTIVAR EL ESTATUS DE CELEBRIDAD, UTILIZA ESTAS PALABRAS PARA DESCRIBIRSE A SÍ MISMO,“VIVO CON MI FAMILIA Y NO ME DROGO, COMO VEN NO SOY MUY ARTISTA”. ACCESIBLE, AMABLE, CREATIVO Y LÚDICO, AUNQUE NO LE GUSTE MUCHO ESTE ÚLTIMO TÉRMINO.

Entre las diversas ocupaciones que ha realizado, destacan su trabajo como ilustrador y editor de historietas, fundador del colectivo La Nueva Gráfica Chilena y guionista

del equipo de 31 Minutos y Experimento Wayapolis. Todas las empresas en las que se ha embarcado surgen siempre como un sueño; nadando contra la corriente y esquivando la perspectiva de lo razonable. A crear solo por el amor de hacerlo.

 

Su comienzo en el mundo de la creación fue en la carrera de Bellas Artes en la Universidad de Chile, pero la incursión en el mundo de la plástica no fue lo que él esperaba. “Me di cuenta que el arte era muy serio y las influencias que yo tenía, las cosas que me gustaban eran los cómics. La formación que tenía era prácticamente de historietas”. Sin embargo, su paso por la institución no fue en vano, pues allí conoció a Rodrigo Adaos, fundador de Kiltraza, un fanzine de gráfica experimental e historietas.

En Kiltraza se desempeñó como editor por 4 años, pero luego de este periodo una diferencia editorial produjo un quiebre entre él y Adaos, lo que derivó en su salida de la revista. Este fue un momento clave en su vida, ya que a partir de este hecho surgió una nueva alianza, esta vez con Rodrigo Lagos.

 

LA NUEVA GRÁFICA CHILENA

La nueva gráfica chilena (LNGCh) nace de la necesidad de autoeditarnos, que era algo que había entendido en Kiltraza. En el fondo, la única manera de hacer revistas como uno quería era haciéndolo uno mismo.
Lo que ya es un poco complicado porque tienes que ponerte con el tema de las lucas y con todo. Desde pensar la revista,   hacer la convocatoria, editarla, imprimirla – imprimíamos en Arturo Prat, donde imprimían boletas – y organizar el lanzamiento. O sea, pasarlo mal haciendo revistas y yo venía de eso, entonces

tenía ganas de pasarlo bien.  Y así parte LNGCh, pensando, quizás vamos a sacar menos revistas en el año en comparación a Kiltraza, pero de mejor calidad y más pensadas”.
“En LNGCh somos varios, cada uno tiene también su carrera en solitario y nos complementamos. Se van armando proyectos solos y no necesitamos el permiso de nadie para trabajar. La manera para que las cosas funcionen más rápido  es tener la menor cantidad de comités, directores o estructuras, el lema es al que se le ocurre lo hace y nadie lo va a hacer por ti”.

Rodrigo siempre ha visto a sus obras como proyectos de bajo impacto, con un equipo que nunca ha sobrepasado las 30 personas, otorgándole un carácter de bajo costo. En Kiltraza la especialidad era hacer números únicos y cuando había tiraje no sobrepasaban los 500 ejemplares. “Una vez sacamos 1.000 ejemplares y fue la cagá”, señaló Salinas.

Bajo esta premisa, LNGCh se desarrolla como un colectivo editorial pero que luego – al surgir nuevas inquietudes – va generando proyectos como video arte, performances y películas. Fue precisamente gracias a este último formato, específicamente al filme «La Cordillera de los  Andes»  – grabada  en  video y proyectada en un centro cultural – que Rodrigo junto a parte del equipo de LNGCh (Rodrigo Lagos, Matías Iglesis y Daniel Castro), fueron llamados por la productora Aplaplac para formar parte de la producción de un programa de televisión infantil basado en un grupo de títeres.  ¿Su nombre?, 31 Minutos.

Si en el mundo editorial la es- cuela de Salinas fue Kiltraza, en el mundo televisivo lo fue Aplaplac. Así describe la experiencia: “fue heavy pasar de ese formato (LNGCh) a uno tan masivo como lo es la televisión. Nosotros comenzamos a hacer un programa de títeres y de repente lo veía todo el mundo”. En dicho programa Rodrigo realizó la labor de guionista, se involucró en la creación de personajes y prestó su voz para algunas de las marionetas.

RATONCITO
Revisando una edición de la desaparecida revista Fibra, pudimos encontrar una ilustración de Salinas donde uno de los personajes es un niño que lleva un sombrero con orejas de ratón. Al consultarle por la figura de Ratoncito y saber cuándo surge en  su  imaginario, nos responde: “Siempre ha estado junto a  mí,  desde  chico.  Siempre me ha gustado Disney, había hecho una historieta que se llamaba Rata Galdames, que era una versión penca de Walt Disney, más bien como un guarén. Era como chilenizar o  hacer el universo Disney, más feo. Además siempre he querido disfrazarme de ratón. Hice un programa después de 31 Minutos que se llamaba Experimento Wayapolis y ahí hice de mapache, que es como un primo lejano. Y bueno, cuando me disfracé de Winnis (un superhéroe de LNGCh), también tenía orejas de ratón, y esas orejitas de ratón las ocupé en el colegio cuando estábamos en un grupo de teatro, hicimos un musical y yo era el ratón. O sea para mí es normal. Yo diría que es un personaje que vengo trabajando de los 2 años aproximadamente. Es por la admiración que siento por el mundo Disney. Fui a Disneyworld grande, cuando tenía 30 años y ha sido de los mejores momentos de mi vida”.

Su incorporación al Club de la Comedia surgió en un momento crítico. “Yo  estaba trabajando en la ciudad empresarial, había fracasado en mi vida, trabajaba en una productora que era lo peor y don Pedro Ruminot me dijo: “guatón, no hagai esa mugre y vente a trabajar con nosotros a Chilevisión para hacer de guionista. Fui guionista primero y luego le pedí permiso a Pedro para trabajar en unos sketchs puntuales y ahí pude hacer a Ratoncito. Todo fue gracias a Dios y a don Pedro Ruminot que me dio una mano cuando estaba muy mal”.
El humor ha marcado la carrera de Rodrigo Salinas, su sentido de lo absurdo y el to- que infantil con el que tiñe sus proyectos, se ha transformado para él en casi una filosofía de vida.
“He tenido la suerte de trabajar en grupos como en LNGCh, 31 Minutos o El club de la comedia, y me han tocado amigos con lo que nos reímos de las mismas cosas, ese complemento es lo que genera proyectos entretenidos. En ninguno de los trabajos en los que he estado tomaba conciencia de que estaba laborando,  yo iba por huevear”.

Durante nuestra entrevista le comentamos a Rodrigo que El club de la comedia muchas veces se suele comparar con el fenómeno que produjo el Jappening con Ja en la década de los ochentas. Para Rodrigo Salinas no hay muchas similitudes al respecto. “Por el tipo de humor no se parecen, porque el Jappening era un programa más musical, pero sí en el sentido que es un programa muy masivo, quizás tanto como lo fue el Jappening en su momento. El humor que se podía hacer en dictadura no es el mismo que se puede hacer ahora. Rie cuando todos estén tristes, porque todos estaban tristes de verdad… y con miedo, lo que es distinto a hacer un programa en el 2010 en el que las libertades están aseguradas. Yo entiendo la comparación, pero si esto fuera el Jappening yo sería Gladys del Rio”, señaló.(risas).

Como últimas palabras de la entrevista, Rodrigo quiso enviar un mensaje para que se publicara y al que por supuesto accedimos:

“Quiero mandarle un saludo a la Tamara, que no sea tan pesá”.

 

OPCIÓN POLÍTICA.
“A mi me cargaron desde chico a la izquierda, yo me llamo Rodrigo Salvador Salinas, Salvador es por Allende. Desde chico mis papás me hablaban del tema y recuerdo haber crecido con miedo de que estaban los milicos. Para mí la derecha siempre ha sido innombrable y el primer recuerdo cívico que tengo de felicidad fue cuando ganó el NO, recuerdo haber visto junto a mi mamá como contaban los votos. Eso de que se pudiera ganarle a Pinochet, que era el demonio en opinión de mi familia, que se le podía ganar al mal pero con votos fue increíble, en el fondo fue vencer a la muerte votando y votando NO.”

“Más encima la campaña del NO era tan bonita con el arcoíris de la Concertación. Me encantó la huevada. De hecho la mayoría de mis trabajos están influenciados por eso, por el arcoíris, la Concertación.”

“Ahora siendo una persona conocida, saliendo en la tele, me invitaron a participar a la campaña de Frei y les dije por supuesto. Fue la primera vez que me ofrecían algo, me hicieron un ofrecimiento real, oye querís apoyar la cuestión y fue la raja lo de No da lo mismo, era obvio que tenía que defender hasta el último momento el ideal de que en el fondo la derecha no podía volver a gobernar después de lo que hicieron. Pero bueno, perdimos.”

“También encuentro súper agradable el tener derecho a dar tu opinión y que no te pase nada por eso, porque muchos me decían ahora te van a echar del canal, ¿por qué me van a echar del canal?, si me van a echar fue porque me robé algo o porque hago mal mi pega, no me pueden echar por pensar distinto.

“Hay una parte de la canción del NO que dice porque digan lo que digan yo soy libre de pensar, encuentro que es la parte más bonita. Alguien puede decir yo soy de derecha y no le va a pasar nada, lo pueden empapelar a chuchás, pero no lo pueden matar. En el fondo, no podís tener miedo a decir lo que tu quieres. Yo soy de Concertación y espero que en 4 años más que se reorganicen porque no quiero que el próximo presidente sea Lavín, o sea, ¿quién viene después?, ¿Patty Maldonado?.”

“Me siento muy orgulloso de haber defendido una idea que en el fondo la misma Concertación no estaba defendiendo. Lo de Meo fue asqueroso, que la misma gente de la Concertación termine dándose vuelta la chaqueta lo encuentro asqueroso. En www.vendetta.cl publiqué MEOPRÉN,que en el fondo era un cómic contra Marco Enríquez (Ominami), que para mí representaba lo peor: la gente traidora. No hay nada peor que un traidor dentro de un mismo lugar, porque una persona que fue votada, que fue elegida por votos de la Concertación y que después se le traicione, repudio ese tipo de cosas. Por eso me cae mal Pinochet, porque él era una persona de confianza de Allende. En la vida tu tienes dos posibilidades, tratar de mantener- te recto por un camino o ir dando vueltas por donde te convenga, y yo generalmente prefiero lo primero, aunque eso quizás no te traiga beneficios instantáneos, tienes mas posibilidades que te vaya mal así, siendo consecuente.”

 

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REVISTAFAUNA – NÚMERO 22